miércoles, 23 de enero de 2019

''EL DESAPEGO ES UN ACTO DE AMOR .'' -Estrago Materno 2da Parte-


 Esta 2da Parte presenta una temática que continúa y se inicia con lo que figura entre líneas y hacia al final se intentará abordar el título de este escrito.


Qué significa Estrago Materno desde el Psicoanálisis?
Se transmite cuando abordamos este asunto, que estrago es lo que deriva o podría derivar de la falta de mediación paterna en la trama edípica. Freud señala que no se puede entender a la mujer sino se pondera en la ligazón preedípica, y además destaca la posibilidad de que algunas mujeres puedan permanecer atascadas en la relación madre originaria. 

Lacan en uno de sus Escritos tomando el caso famoso de Freud, ''La homosexual femenina'' plantea que podemos hablar de una posición decepcionada, por aquello que esperaba recibir y no recibió del padre, como don de amor, e intentando hacer bandera de cómo se tendría que comportar un hombre con una mujer: “… su demostración pasa por la homosexual femenina, en quien las consecuencias de la decepción debido a la falta del don paterno del objeto niño, como sustituto de la falta fálica, llegan a hacer de la mujer, objeto electivo de un amor que da una lección al padre. En estas sujetos podríamos ubicar una prohibición del disfrute, una imposibilidad de acceder a la posición femenina, posición determinante en relación a la estructura deseante?

Jacques Lacan, en el Seminario 7 dice:
 “El papel de la madre es el deseo de la madre. Esto es capital. El deseo de la madre no es algo que pueda soportarse tal cual, que pueda resultarles indiferente. Siempre produce estragos. Es estar dentro de la boca de un cocodrilo, eso es la madre. No se sabe qué mosca puede llegar a picarle de repente y va y cierra la boca. Eso es el deseo de la madre”.

En relación a los tres tiempos del Edipo, y a la metáfora utilizada por Lacan de la boca del cocodrilo se describe a un  primer tiempo como el de la boca del cocodrilo, al segundo tiempo como el de la boca con el palo, y un tercer tiempo, donde al haber una identificación al significante fálico permite un posterior acceso a la dimensión de la falta. En este sentido, al estrago materno se lo podría ubicar en ese primer tiempo donde la hija tomada como objeto a, obturada allí,  estaría entre las fauces de la madre, devorada y tragada por esa gran boca.  Es interesante como señala la cuestión del capricho materno, al  decir “no se sabe que mosca puede picarle de repente… “que  pareciera que ilustra perfectamente esto del estrago materno y del goce materno que es sin medida. Capricho ante el cual queda ubicada la hija estragada en una posición de objeto, de lo cual tenemos los efectos sintomáticos en la clínica.

Lacan pareciera que entiende por ello a un cierto arrasamiento de la constitución subjetiva.

Se podría decir que la posición mujer está en intima relación con la posición de madre, es decir, se trataran de dos posiciones diferentes pero que están en relación en el punto en que es necesario que una no tapone a la otra. “Es preciso…que para ella el niño no sature la falta en la que se sostiene su deseo…que la madre solo es suficientemente buena si no lo es demasiado, solo lo es a condición de que los cuidados que prodiga el niño no la disuaden de desear como mujer…no basta con la función del padre…es preciso que la madre no se vea disuadida de encontrar el significante de su deseo en el cuerpo de un hombre…el niño no solo colma, también divide…'' Donde allí lo que estaría dividido es el deseo materno.

La distinción “mujer/madre”, al no tener estatus inconsciente, es difícil de reconocer y adquirir para el sujeto del inconsciente. Aquí un sujeto cuyo “yo” sabe desde muy temprano cuál es su sexo anatómico. Y qué difícil , lo es escribir y cuanto hablar de este vínculo que ocurre entre Madres e Hijas, más cuando éstas últimas quedaron atrapadas en el hogar sin salir en forma independiente, ni económicamente ni afectivamente. Se arman escenas interminables entre dos Mujeres y quizás una, no deja avanzar a la otra en su deseo tardío de autonomía , que le costó por ''x'' motivos y en los que también gozó a la vez cómodamente. Y al despertar, se le hace complicado hacerse cargo , cortar lazos de ésta situación que ya es más que incómoda.

Sin embargo la sexualidad en juego en la mujer y en la madre no son idénticas, aunque posean en común la misma matriz lógica. Sexualidad que en la pubertad hace cortocircuito tanto en la subjetividad, y el despertar sexual de la hija conlleva a un despertar en la madre, con la sucesiva reactualización de su propia relación con su madre. Podemos hablar de una repetición, un real que se actualiza produciendo algo del lado de lo siniestro? Tomando ese Otro que es arrasante y devorador como siniestro. Se trataría de algo anterior a la rivalidad madres e hijas? Algo de orden de narcisismo primario donde habría una falta de diferenciación? Entonces que ocurre en aquellas relaciones que se caracterizan por la reivindicación femenina frente a la omnipotencia materna, entendiendo por esto cierto intento de hacer justicia con respecto a lo que esperaban recibir de la madre y no recibieron, interpretado como un capricho materno.

 La distinción entre feminidad y maternidad se encuentra dentro de los límites de la asunción fálica para cada mujer, pero la modalidad del goce no es la misma en las dos. 
Lacan dio un paso con respecto de Freud al considerar que, cuando la castración es una paradoja, sólo el amor castra, esto es, hace desear. Lo que se cuidó muy bien de decir, es que ser amada y amar no tienen jamás la misma significación, ni las mismas consecuencias. 

La producción de significación fálica, que otorga la erección del cuerpo, la incorporación de la voz, el placer de ser mirada, es, para la niña, un don materno. La reconstrucción de la historia infantil que se debe hacer en todo análisis pasa por un estrecho sendero: reconocer si esta significación fue otorgada realmente como un don, como algo de lo que la madre no se nutre narcisísticamente, sólo para sí –o sólo un tiempo, pero no eternamente– del brillo en la imagen del otro.
Leyendo a distintos autores que hablan acerca de esta relación madre- hija, y al precisar acerca del estrago materno, y por otro lado, de la sexualidad femenina, me hace pregunta el estrago a nivel de la estructura, es decir, lo desestructurante del estrago materno. Al abordar teórica y clínicamente aquellos fenómenos y/o síntomas que aparecen en la clínica donde se puede leer el efecto del estrago materno, lo cual requeriría reflexionar si se trata en cada caso de un fenómeno o de un síntoma.

Al observar en la clínica relaciones estragantes entre madres e hijas nos podríamos interrogar en su tratamiento desde lo posible cuáles serían los efectos que tienen sobre la sexualidad femenina. Es decir, que lugar viable hay para un hombre, si éstas mujeres todavía están envueltas en el estrago materno?

Lo singular, cómo los efectos estragantes del deseo materno se juegan en cada relación madre-hija y que hace con eso, ésta hija para resolverlo. ?

Si bien el estrago materno es del orden de lo necesario, es decir es de estructura. Lo contingente será cómo se juega esto en cada mujer y con que recursos una mujer cuenta para poder soltarse o no del estrago materno en su relación de pareja, cuando la hay...

Retomando el título y enlazándolo a un concepto tan importante como lo es el deseo. Se podría expresar ‘’No está afuera lo que causa nuestro deseo. Es uno/a el que prende  la llama del deseo para continuar adelante’’ Advenimos constitutivamente bañados por estos otros desde su mirada y voz que nos libidinizan...Pero ojo.. al crecer logramos autonomía y no estamos apegados al libreto familiar ni al que dirán. Por eso como en el escrito de Alan Poe desde ‘’La Carta Robada’ tenemos grados de libertad y esa carta que es el inconsciente nos hace libre de nuestras propias elecciones y decisiones..

Y aquí vamos por el Título que tiene que ver  con ‘’perder para atravesar este camino, dejar algunas situaciones y ganar’’. En este presente que cambia y modifica nuestra existencia pasajera y construimos día a día la vida que elegimos.

Cada uno/a reflexionará  sobre este título
‘’EL DESAPEGO ES UN ACTO DE AMOR’’




Bibiana Martín Cardello​
Psicóloga con Orientación Psicoanalítica
www.elamorquefalta.blogspot.com.ar
elamorquefalta@gmail.com
Mendoza. Argentina


2 comentarios:

  1. Muy buen artículo Bibiana... lo leí en camino en tren desde Lisboa hacia Oporto... Felicitaciones

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  2. Gracias Primo. Qué lindo que te gustó. Abrazo enorme

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