miércoles, 20 de mayo de 2020

Palabras No Dichas




."Si el amor falta es porque existió, y si existió ya no está, pero... ¿Qué es lo que hay o queda cuando el amor ya no está? Acaso eso que llaman "falta"? Y que se hace con esa falta?
Bibiana Martin Cardello
Psicóloga Clínica 
elamorquefalta@gmail.com
Mendoza. Argentina

El lenguaje es un abismo que nos divide y nos separa. Como muestra reconozcamos que dos personas no dicen lo mismo aunque escojan decir las mismas palabras. Aunque uno guarde el sueño de ser Uno con el otro, siempre se escucha otra cosa, algo más, algo menos, algo diferente, algo que incluso pudiera estar más cerca de nosotros mismos y de lo que pretendíamos decir, surgiendo un Otro para nosotros mismos. Amar no se trata de negar ese abismo al demandarle al otro que nos haga creer que entiende cada una de nuestras letras: “él sí me entiende". En todo caso, amar sería ir más allá de uno, “tener el coraje de ir en busca de la flor que se encuentra al borde del abismo" (Stendhal), reconociendo ese espacio que nos separa, al preguntar: “¿qué quisiste decir con...?"; y, con dicho acto, construir un puente que nos lleve más cerca de llevar a cabo dicha entrega. En fin, sólo podemos acercarnos desde aquello que nos separa.
Edgar Colón

jueves, 14 de mayo de 2020

PASIÓN

AMOR COMO COMPLEJIDAD.. ''En dónde la PASIÓN anuda los lazos de deseo goce y amor.., en esa comedia de los sexos : en la cual Hombre y Mujer se entrelazan -- Tejiendo desencuentros.. hasta llegar hacia un Encuentro Amoroso'' Recorte de mi Tesis de Grado. Lic. Bibiana Martín Cardello 
 Se puede observar viñeta en donde dialogan los personajes Pablo Sandoval - ''El secreto de sus ojos'' Film de Juan José Campanella ..."Vos lo mismo, Benjamín. Vos no podés, no hay manera de que te puedas sacar de la cabeza a Irene… Y la mina tiene más ganas de casarse que Susanita. Debe tener más de 37 revistas de trajes de novia arriba del escritorio. Se comprometió con fiesta y todo, pero vos… seguís esperando el milagro, Benjamín..."

lunes, 11 de mayo de 2020

" Amar lo que es"


AMAR LO QUE ES..!

«Lo que no nos destruye nos hace más fuertes», dijo Nietzsche.

La oposición a la realidad, que siempre es el momento presente, nos debilita. Y provoca que se esfume nuestra sonrisa del fondo de la conciencia y nos atrape un amargo rictus.Penas, enfados, vergüenzas, culpas, angustias, negaciones,  etc. constituyen huéspedes emocionales que pueden alojarse en nosotros durante el recorrido por el laberinto. Debemos aceptarlos hasta que, en su tramo final, el proceso se complete en el dolor, al que nos rendimos. Un dolor que nos vuelve humildes y reverentes ante la realidad. Abrirse plenamente al dolor es el último movimiento que precede a la expansión súbita de la sonrisa natural que preside la vida. Aunque pueda parecer un contrasentido, vemos que en el dolor se asienta la alegría de vivir, que las personas genuinamente alegres no han estado exentas de tragedias, y que pudieron superarlas con sentido.

 ¿Por qué es tan importante la sonrisa? 
 Porque nos hace felices y celebra la vida tal como es, porque sí, sin más. Cuando nos visita lo difícil, el desamor, las pérdidas, las tragedias, nuestra sonrisa queda entre paréntesis por un tiempo. Entonces enfrentamos la proeza interior de lo que supone «amar lo que es» y conectarnos con nuestro ser profundo. Si después de recorrer ese laberinto emocional encontramos la salida, palpamos el trofeo y saboreamos el fruto de un viaje que desemboca de nuevo en la sonrisa esencial.

 Joan Garriga
 Del libro "Vivir en el Alma 

Publicado
 Lic. Bibiana Martin Cardello
www.elamorquefaltablogspot.com.ar
elamorquefalta@gmail.com

"Herida Narcisista"

DECEPCIÓN Una cancelación inesperada, un gesto que traiciona nuestras expectativas, un resultado desfavorable, un amor no correspondido; todas circunstancias de muy dispar calibre y tenor, pero cuyo trámite precipita un mismo desenlace: la herida narcisista. Se trata de una instancia que, por dolorosa, no es menos indispensable y constitutiva para la conformación del aparato psíquico y el despliegue de la subjetividad: la decepción. Los productos y manifestaciones de la cultura resultan ser sucedáneos de la satisfacción perdida. Así, la decepción hace sentir su huella fecunda cada vez que las contingencias de la vida reescriben aquel trauma inaugural. “Tu cuerpo era el único país en el que me derrotaban” Juan Gelman Leer link completo en http://www.elsigma.com/columnas/decepcion/12115 Sergio Zabalza Psicoanalista Bs As. Argentina Publicado por Lic. Bibiana Martin Cardello Psicóloga Clínica con Orientación Psicoanalítica en Niños y Adultos Mendoza Argentina Para www.elamorquefalta.blogspot.com.ar elamorquefalta@gmail.com Mendoza. Argentina

domingo, 3 de mayo de 2020

"La Encrucijada de Caperucita"

RECORDANDO A UNA GRAN PSICOANALISTA                    Silvia Bleichmar                        Caperucita Roja no es ingenua por haberle creído al lobo, sino por haber convertido la evidencia de de las enormes orejas, la gran nariz, las manos peludas, en objeto de una interrogación al servicio de la desmentida, buscando en las respuestas que recibía una racionalidad que anulara su profunda sospecha de que no estaba, en realidad, ante su abuelita. Por eso, en lugar de huir, siguió preguntando, no a la búsqueda de la verdad que de algún modo conocía, sino en el intento de que la respuesta oficiara al servicio de su deseo de anulación de la percepción: orejas grandes para oírte mejor -qué mayor halago que ese- manos grandes para tocarte mejor -qué hermoso, cómo me quiere mi abuelita-, ojos grandes para mirarte mejor -soy tan bella, objeto de la mirada amorosa que requiere ojos grandes para poder apreciarla. Boca grande para comerte mejor, y ya es tarde, ya está en las fauces y en la barriga del lobo, hasta que alguien venga a liberarla, porque no sólo ha quedado atrapada sino que ha cedido las pocas fuerzas que tenía para evitar su captura o destruir a su captor. La ingenuidad no es una virtud, y si se la presenta como tal es porque en ella se sostiene el usufructo de quienes se aprovechan del que la padece en beneficio propio, ya que esta se caracteriza por un ejercicio de la creencia sin empleo de juicio crítico para separar lo verdadero de lo falso, lo posible de lo imposible, y, muy en particular, y ese es su mayor problema, para desestimar el reconocimiento de aspectos visibles de la realidad que descalificarían el deseo de que esta fuera diferente. Pero, como lo demuestra Caperucita, detrás de la ingenuidad hay un deseo de obtener algo, y si bien la víctima de su propia ingenuidad podría merece nuestra simpatía, es indudable que su motivación no es tan pura como se supone: quien compra un billete premiado de lotería, cree aprovecharse de un paisano que debe volver a su pueblo para hacerse cargo de un pariente enfermo; quien compra un buzón, supone que el pobre hombre que se lo está vendiendo ya no puede estar en esa esquina porque padece alguna tragedia que lo captura; y, sin duda, quien compra la presunta honestidad de un dirigente político corrupto, lo hace a expensas De cerrar los ojos a la evidencia para lograr algún tipo de usufructo que no es necesariamente complicidad en el robo pero sí cierto status quo que le garantiza no modificar las condiciones en las cuales sobrevive, instalado muchas veces sólo en un séquito que lo protege y al mismo tiempo le impide darse cuenta de que si el mundo exterior está lleno de temores desconocidos, también lo está de oportunidades que no se adquieren sin riesgo. La ingenuidad, francamente, me produce rechazo. De ingenuos está llena la complicidad de “los inocentes” con el terrorismo de Estado, con los ladrones de bienes públicos, con los golpeadores familiares, con la injusticia en general. El ingenuo, “el inocente”, como diría Broch, no es sino alguien que cierra los ojos a la amenaza o sufrimiento hasta que este se le viene encima. La ingenuidad política es, también, des-responsabilidad. Por el contrario, la esperanza, si bien se esfuerza sobre el cumplimiento de un deseo, sostiene su racionalidad en la apreciación de los hechos de la realidad, y en su posibilidad de incidir en ellos. Se tiene esperanza no sólo cuando se aspira a que algo cambie en una dirección deseable, sino también cuando se avizoran las condiciones que lo posibilitan; y más esperanza se tiene cuando se participa de la posibilidad de lograrlo. A diferencia de un iluso, pariente demenciado del ingenuo, la esperanza implica una evaluación de las condiciones de realización futura de un logro no alcanzado. Pero como tal, implica un reconocimiento de los recursos posibles y de su empleo. Que la esperanza se sostenga sobre el trasfondo de los sueños de los seres humanos es inevitable: en el horizonte mismo está aquello que se anhela, pero se sabe que sólo traza una dirección de recorrido, y no realmente una meta. Del mismo modo ocurre con la Utopía, el error es considerarla objetivo político y no horizonte ético de la acción, ya que en los principios que sostienen su vigencia trasciende la posibilidad de rehusarse a la desigualdad como destino y al sufrimiento de las mayorías como única opción viable. Los descreídos pretenden que todo esperanzado es un ingenuo. En realidad, atacan la esperanza desde un lugar que está signado por la desilusión. Como las jovencitas que no creen en el amor porque al primer desencuentro se convencieron de que no hay príncipe azul y en razón de ello afirman que toda enamorada es una ingenua – ya que el hombre encontrado nunca será el de la imagen soñada-, corroen las posibilidades de vida de quienes luchan por hacer realidad sus sueños y por aceptar que entre el espacio virtual del deseo y el espacio real de la vida no necesariamente hay disociación pero sí un recorrido que sólo se acorta, sin agotarse nunca, con acciones tendientes a modificar la distancia. El desencantado es en realidad un ingenuo que anuló su propia percepción de la realidad, desmintió los aspectos desilusionantes, confió de manera pasiva en que esta se le diera como la deseaba, y vive añorando su propia creencia pero avergonzado por ella ya que nunca terminó de protagonizarla. Como Caperucita, que al menos tiene la dignidad de no acusar al lobo de haberla engañado ya que sería inadmisible aún para su infantil inteligencia reprocharle al lobo que sea lobo, el ingenuo desengañado debería reconocer que, como dice Amos Oz, “la desilusión es el sobreprecio acumulado del autoengaño”. Por el contrario la esperanza, como el amor, siempre está presta a encontrar nuevos objetos en los cuales realizarse, a los cuales ceder la posibilidad frustra de los proyectos anteriores. Publicado en: Caras y Caretas. Buenos Aires, julio de 2005, año 44, nº. 2188, p. 52. Editado por Bibiana Martin Cardello Para www.elamorquefalta.blogspot.com.ar Psicóloga con Orientación Psicoanalítica bibitiempo@gmail.com Niños-Adultos. elamorquefalta@gmail.com Mendoza Argentina

sábado, 2 de mayo de 2020

CONFRONTACION INTERIOR

-Maestro, cómo puedo enfrentar el aislamiento?

-Limpia tu casa. A fondo. En todos los rincones. 
Incluso los que nunca tuviste ganas, el coraje y la paciencia de tocar. 
Haz que tu casa sea brillante y cuidada. Quita el polvo, las telarañas, las impurezas. Incluso las más ocultas. 
Tu casa te representa a ti mismo: si cuidas de ella, también te cuidas.

-Maestro pero el tiempo es largo. 
Después de cuidar de mí a través de mi casa cómo puedo vivir el aislamiento?

-Arregla lo que se puede arreglar y elimina lo que ya no necesitas. 
Dedicate al remiendo, borda los arranques de tus pantalones, cose bien los bordes deshilachados de tus vestidos, restaura un mueble, repara todo lo que vale la pena reparar. 
El resto, tíralo. Con gratitud. 
Y con conciencia de que su ciclo ha terminado. 
Arreglar y eliminar fuera de ti permite arreglar o eliminar lo que hay dentro de ti.

-Maestro y luego qué? 
Qué puedo hacer todo el tiempo solo?

-Siembra. 
Incluso una semilla en un jarrón. 
Cuida una planta, riegala todos los días, háblales, dale un nombre, quita las hojas secas y las malas hierbas que pueden asfixiarla y robarle energía vital preciosa. 
Es una forma de cuidar tus semillas interiores, tus deseos, tus intenciones, tus ideales.

-Maestro y si el vacío viene a visitarme?... Si llegan el miedo a la enfermedad y a la muerte?

-Háblales. 
Prepara la mesa para ellos también, reserva un lugar para cada uno de tus temores. 
Invitales a cenar contigo. Y pregúntales por qué llegaron desde tan lejos hasta tu casa. Qué mensaje quieren traerte. 
Qué quieren comunicarte.

-Maestro, no creo que pueda hacer esto...

-"No es el aislamiento tu problema, sino el miedo a enfrentar tus dragones interiores  Esos que siempre quisiste alejar de ti. Ahora no puedes huir. 
Míralos a los ojos, escúchalos y descubrirás que te pusieron contra la pared. 
Te han aislado para poder hablar contigo. 
Como las semillas que solo pueden brotar si están solas."

Condición Humana Actual

"Hay que mostrar mayor rapidez en calmar un resentimiento que en apagar un incendio,porque las consecuencias del primero son infin...

EL Amor es un velo que cubre al vacío