lunes, 9 de julio de 2018

Desconexión Emocional en el ADOLESCER...


Es interesante si nombramos en estos tiempos efímeros, ¿qué es adolescer..?
Sería una etapa para algunos donde se juega cierto vacío o carencia y para otros la posibilidad permitida de cierta creatividad que se despierta... 
Tal vez hoy nos encontramos con gravísimos síntomas de violencia, conductas de riesgo, ingestas de bebidas alcohólicas , sustancias por abuso por un lado y luego que terminan siendo adictivas, en dónde se producen maltratos hacia sí mismos y sus pares, bullying, por poner en palabras tantas situaciones que están instaladas.

Se podría decir citando a Claudia Messing que esto correspondería a los efectos que se producen en la simetría vincular con los padres, en estas patologías actuales. Es decir, los efectos que se observan en vínculos simbióticos con sus padres, en donde no hay una puesta de límites por parte de los padres y además hubieron dificultades de contención en la infancia, trastornos de ansiedad, fobias, que enmarcan esta desconexión emocional, la cual se nota al crecer la desmotivación, fuertes dificultades frente al aprendizaje, estrés, dificultades en la sexualidad, entre otros para encarar esta simetría inconsciente con los adultos y su interacción con el contexto.

Es decir , que el modelo de familia tradicional, está cuestionado ya que se perdió y surgen nuevos interrogantes, bajo los constantes cambios frente al malestar actual en la cultura.El proceso de globalización y desarrollo tecnológico introduce múltiples transformaciones en las sociedades contemporáneas.La realidad y la amenaza permanente de exclusión es algo que ronda la cabeza de los adultos y los jóvenes permanentemente. Los introduce en la inseguridad, en la inestabilidad, en la incertidumbre. Y cambia su  sistema de referencia y de valores.

Esta investigación, considera un profundo cambio operado en el psiquismo de niños y jóvenes por el cual se identifican masiva e inconscientemente con el adulto, con su lugar y sus historias, ubicándose desde muy pequeños en una posición de paridad y pseudoadultez, autosuficiencia, completud, saber y poder. quedan interiormente solos y sin apoyos propios. El síntoma fundamental de la “simetría inconsciente” es la hiperexigencia y el consecuente temor al fracaso y la intolerancia a la frustración, acompañado por fluctuaciones en la autoestima, desmotivación, insatisfacción, desconexión emocional, conductas fóbicas ante el aprendizaje y los compromisos, indiscriminación yo-no yo, imposibilidad de jerarquizaciones en la vida cotidiana y el estudio, fallas en el pensamiento abstracto y simbólico, signos que requieren atención.
Messing, orientadora vocacional pudo vivenciar mucho tiempo, que la indeferencia y apatía en los jóvenes, que no habían encontrado su vocación, era que nada les resultaba suficientemente interesante ni se convencían ya que no podían apasionarse y todo les provocaba insatisfacción. Estoy refiriéndome a un estudio investigativo hecho en el 2004. Han pasado catorce años ,en dónde se revela  que estos síntomas se han acrecentado, tales como proyectar en las carreras una situación de asfixia, una situación verdadera mente claustrofóbica, donde suponen que la Facultad les va a sacar la vida, amistades, y toman la carrera como una cárcel. Otros jóvenes más inquietos  sienten que tiene esa carrera que garantizará que van a ser exitosos, y no pueden equivocarse porque de eso depende el futuro de sus vidas. De allí la hiperexigencia Eligen la carrera con tal grado de dramatismo, con tal grado de exigencia, que se carga sobre esa elección una cosa imposible de cumplir. Se está hablando de falta de convicción, de insatisfacción con las elecciones que van realizando.

¿Qué pasa a nivel familiar? 
Hoy tenemos familias ensambladas, familias consensuadas, familias monoparentales, familias homoparentales. O sea, que las características de organización de la familia, han variado muchísimo. Pero hay ciertos elementos que las atraviesan a todas ellas.

Los padres arrastran por distintas historias, ya sea por secuelas de la inmigración, o por pérdidas tempranas en la familia o por secuelas de autoritarismo, una posición de igual a igual con sus padres, carecen de su apoyo emocional. Los hijos, desde que son chiquitos, por más buen vínculo que establezcan con sus padres, se identifican con lo que los padres son y sienten por dentro y adoptan esta posición de paridad.  


Simetría significa 

correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo.” 
Los jóvenes sienten que tienen el  mismo tamaño, la misma posición, la misma forma de sus padres, y al mismo tiempo todavía son parte de un todo. O sea, todavía no se han diferenciado de ellos. Todavía los padres y ellos forman parte de un todo que no ha sido dividido. No existe bien la discriminación yo-no yo. Los jóvenes tienen una confusión en la cabeza, por la cual se sienten tan adultos como los padres, por eso disponen de los padres como si fuesen una pierna, un brazo y del hogar familiar como si fuese propio. Y los padres no entienden esto y se desesperan y se enojan.

Reconocer la simetría como cambio en la subjetividad produce como primer efecto una posibilidad de entenderse mejor, de comprender qué pasa en la cabeza de los jóvenes y por qué se produce tanto sufrimiento, tanta pelea y tanta falta de entendimiento. Los chicos disponen de la casa y los padres se sienten invadidos. Pero el chico dispone de la casa porque todo es de él, el tiempo de su madre es de él, el tiempo de su padre es de él. Por eso no agradecen, porque no poseen una discriminación clara entre ellos y sus padres. Por eso opinan sobre todo, no porque sean unos maleducados, sino porque realmente consideran que es lo que tienen que hacer. Por eso le dicen a los padres lo que tienen qué hacer, cómo tienen que proceder, cómo tienen que hablar, cómo tienen que opinar y los padres no entienden por qué los chicos se ponen en esta posición aparentemente autoritaria. Hablan desde este lugar de “autoridad” porque es lo que sienten desde esta posición interna en la que están ubicados como iguales.

Simetría es idéntico. Es como si fuese  una cara que se está mirando en el espejo, pero el espejo es un reflejo, no es una entidad consolidada. Hay un reflejo de adultez, una pseudo adultez imaginaria que  les hace muchísimo daño. Los chicos se sienten autosuficientes, sienten que se autoabastecen emocionalmente. Así como se apoyan materialmente para todo y disponen de los padres para todo, no se pueden apoyar emocionalmente en ellos. No notan, no registran que necesitan ayuda emocional, son absolutamente autosuficientes en este plano.Esta posición  de simetría crea un malentendido básico en la comunicación entre padres e hijos. Y entre padres y educadores. Porque el chico está ubicado en un lugar, el padre y el educador en otro, y no reconocen esta dificultad que tienen, esta lente, esta mirada del mundo. Y se sufre mucho. Sufren los padres porque no entienden la respuesta, y sufren mucho los chicos, porque no entienden por qué los padres no entienden que ellos se ponen tan mal con sus comentarios. 

¿Qué pasa en la adolescencia? Aparece la necesidad de diferenciarse, de alejarse de los padres para encontrar la propia identidad y defenderse de los impulsos que los ligan a sus padres, por eso los chicos en esta etapa tienden habitualmente a tomar distancia y desconectarse emocionalmente de sus padres. Pero aquello que debería ser un mecanismo operativo, coyuntural se transforma actualmente en el mecanismo principal de huída ante la falta de límites y posibilidades de discriminación entre padres e hijos.  Los chicos se desconectan porque es el único mecanismo, el mecanismo privilegiado que encuentran para soportar esta cercanía, esa indiscriminación con los padres. Pero aquello que es un mecanismo natural del adolescente, se transforma en un mecanismo permanente en los jóvenes que permanecen instalados en la desconexión.                     
¿Y qué sucede cuando alguien está desconectado emocionalmente? Nada le interesa ni lo motiva suficientemente. Los chicos se desconectan de los padres para poder sobrevivir a su propia adolescencia en vínculos tan cercanos. Pero a partir de allí quedan desconectados de sí mismos. Y un chico desconectado ¿puede saber lo qué quiere? 
No, no sabe lo que quiere, no reconoce sus intereses precisamente porque está desconectado. Y qué les pasa con el mundo del afuera. Nada le interesa, ni lo motiva. Si yo estoy desconectado emocionalmente, nada me va a motivar, lógicamente.

Entonces se podría decir, que estos Adolescentes son los que Optan en vez de Elegir, ya que no pueden comprometerse, ya que su desconexión emocional es permanente, no momentánea.


El vínculo con los padres pasa a ser un vínculo apático y desafectivizado, o solamente afectivizado a partir de la pelea porque el chico se desconecta para diferenciarse y apartarse  y encontrar que su identidad queda a salvo de la amenaza de los propios impulsos de la adolescencia. 

 Y si tus padres están cercanos, pegados, te tratan como iguales, vos sentís que sos idéntico a ellos por lo tanto no hay una gran diferenciación, por lo tanto el inconsciente se aterra de esa cercanía y ¿qué hace? Se desconecta, no siento nada, es una defensa del aparato psíquico frente al peligro de indiscriminación.
La desconexión emocional es un estado de los jóvenes, pero también hay cantidad de adultos que han quedado desconectados emocionalmente de sus padres, y lo transmiten como modelo a sus hijos. Entonces el adolescente desarrolla su propia desconexión emocional y a esto hay que agregarle la desconexión emocional que internalizan a partir de la identificación con sus padres.

Lacan en relación a este discurso del Otro que está en relación directa al inconsciente, va a señalar que eso hace cadena y que el sujeto se ubica en esa cadena solamente como un eslabón. Es el discurso del circuito, en que el sujeto está integrado lo que va a transmitir; esto tiene que ver por ejemplo con las fallas del padre, que van a ser planteadas en una pregunta original o no a Alguien que se ubica como "Hijo". Y además nos interrogaríamos por la presencia de la madre sí está en demasía o en un exceso.. Esto pareciera ser asi , ya que la cadena del discurso no se puede detener y puede tomar a una familia, a un grupo o a una nación.

Entonces, estos adolescentes sin brújula, que se desconectan emocionalmente, necesitan recuperar su lugar de hijo, en dónde estos padres no accedan a sus pedidos de insumos, y trabajen en su dificultad de poner limites, para que estos hijos construyan recursos internos para poder circular en esos deseos que no pueden ser satisfechos.

La falta de límites entre ellos y sus padres les genera una necesidad de poner distancia.
Ya que la Fobia es el miedo a quedar atrapado en una situación sin salida.  Y tiene que ver con el miedo a quedar atrapado sin salida en el vínculo materno, siempre es un desplazamiento del miedo a quedar atrapado sin salida en el vínculo materno, porque la función paterna, la función de separación no se ha cumplido suficientemente. 

El fracaso de la función paterna, el debilitamiento de la función paterna acompaña  este tema de la simetría. Y hace que los chicos al no tener el límite incorporado, fabriquen síntomas fóbicos para encontrar una cierta limitación. Digamos, si no me puedo entregar encuentro un límite ahí.  Por eso es que la fobia, es la enfermedad de nuestro tiempo. Por eso los problemas fóbicos frente a los compromisos de pareja, no son solamente frente al compromiso con una carrera sino frente a los compromisos en general, es la enfermedad de nuestro tiempo, la fobia acompaña el debilitamiento de la función paterna de límite y discriminación. 

Los padres necesitan recursos para poder instalar el lugar de diferenciación, y de  respeto en la comunicación. 
¿Qué produce el respeto en la comunicación? 
Arma una situación de diferenciación yo-no yo. Se trabaja directamente en el punto que ellos están confundidos. Ellos creen que los padres y ellos son la misma cosa. 
La gran herramienta para trabajar esta temática es "comunicarse" , hay que aprender a expresarse emocionalmente, hay que aprender a decir lo que uno siente. Si discutimos por el plano de las ideas somos todos iguales, yo tengo mi idea, vos tenés tu idea, nunca nos vamos a poner de acuerdo. Pero si el padre puede decir:  mirá yo siento que no estamos pudiendo entendernos, o el hijo puede decir “siento papá que no me escuchás”, o “me siento mal con lo que me estás diciendo”, cambia totalmente la comunicación. Esta cosa tan sencilla de introducir las emociones en el plano de la comunicación, cambia totalmente el vínculo. Estas son las cosas que tienen que aprender los chicos, a insistir en el plano de la comunicación. Y no insistir en la pelea por las ideas sino primero crear ese ambiente de escucha,  tanto por parte del chico como por parte del padre. Bueno, enseñar a comunicarse, incluyendo las emociones, y excluyendo el maltrato en la comunicación.

Para finalizar, se dice que "porque hablamos somos dominados y determinados por el lenguaje" Es decir, la condición del deseo de su permanencia es su insatisfacción, entonces:
"Sólo si algo falta es posible desear"
El sujeto en posición de sujeto deseante, dará lugar a que se interrogue, propiciando sustituciones, al momento de poner en juego sus elecciones propias.




Lic. Bibiana Martin Cardello
Psicóloga Clínica con Orientación Psicoanalítica
en Niños-Adolescentes- Adultos. 
Mendoza Argentina 






Referencias
Freud, S (1992) Malestar en la Cultura (vol. XXI Bs As, Ed Amorrortu
Lacan, J (2014) El seminario de Jacques Lacan Libro 6: El deseo y su interpretación. Bs As Paidós
Lacan, J (1997) El seminario de Jacques Lacan Libro11 Los Cuatro Conceptos del Psicoanálisis. 
            Bs As. Ed. Paidós
Messing, C (2004)  Simetría entre padres e hijos.
































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