La Real Academia Española la define como arrebato, ruina,daño, asolamiento y en la segunda acepción del término, se encuentra desde la significación de causar o provocar una fuerte atracción o admiración entre grupos de personas.
El estrago implica lo materno, en el sentido del exceso de ese deseo materno,una mujer que se hace madre y no se satisface del todo con el niño o niña, al estar en falta, en esa función primaria insaciable no regulada, sin límites, es por esto que este deseo es voraz y se llama estrago.
Además esta palabra deriva de la falta de mediación paterna en la trama edípica, o sea , que el padre le toca lidiar con la falta de la madre como mujer, en eso consiste la función paterna.
Freud indica que no se puede entender a la mujer, sino se pondera en la relación pre-edípica y destaca que algunas mujeres queden atascadas en la relación con las madres originarias. Lo singular es como se juega en cada madre e hija.Por supuesto, que no es válido para todas las mujeres, se trataría de una por una, en su particularidad.
Es así, que a veces , este amor maternal, puede eclipsar buscando la completud con el otro en esa demanda de todo amor, y es allí que en el vínculo se observa hoy en día desde: madres que abandonan, maltratan, abusan o intercambian dinero por sus hijos y aquellas al extremo los asesinan. Existen otras formas que encontramos a esa madre abnegada, buena , la entregada a sus hijos, amorosas con buenas intenciones , pero que en ellas encontramos luego que se quejan en especial de sus hijas adultas tildándolas de desagradecidas, desconsideradas o nombrando que aquellas son malvadas con ellas, colocándose en una posición victimizante, al decir que les han dado la vida y por ello están en deuda con quién las hizo nacer.
En este movimiento muchas mujeres, quedan atascadas, en las fauces maternas. La ausencia o parte de esta función paterna que no ofició en el corte y diferenciación, es un elemento diagnóstico en la relación madres e hijas que pareciera pueden presentarse de distintos modos bajo el signo del sometimiento por un lado, y por otro, por las quejas o constantes peleas y hostilidad que de un modo u otro siguen en un circulo vicioso vinculadas y quizás al mismo tiempo circulando en una relación espejada. Entonces se marca la oscilación entre la fusión y la separación bajo el signo de la fusión o la contracara de la agresión.
De allí que Lacan nos citó al estrago como arrasamiento que borra las diferencias y la posibilidad de subjetivación.
Se puede decir que lo que no está habilitado es la posibilidad de un proceso de discriminación, que les permita a cada una tener su propio espacio corporal y psíquico, para poder pensarse fuera del vínculo.
Colette Soler, nos transmite que la madre no castrada, estaría ubicada en el lugar de la potencia y de capricho, es decir, la madre tiene pero no da porque no quiere. Desde allí se puede nombrar como particularidades femeninas de aquellas hijas estragadas: el rencor, la venganza,el capricho y la envidia..
Ocurre por lo tanto, interrogarnos con lo anteriormente expuesto,
¿Cómo pasar de ser una hija estragada a ser un sujeto deseante..
y definir su posición femenina desde allí..?
Lic.. Bibiana Martin Cardello
Psicóloga Clínica con Orientación Psicoanalítica
en Niños y Adultos
Mendoza Argentina
www.elamorquefalta.blogspot.com.ar
lamorquefalta@gmail.com
Psicóloga Clínica con Orientación Psicoanalítica
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Buenas Tardes Sergei Se habla de deseo materno y es por esto que este deseo es voraz y se llama estrago. Saludos Cordiales
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